La vida en el tránsito de unas maletas. Cinco consejos para aligerar la carga.

Vivir en una ciudad donde, de cada diez transeúntes, al menos cuatro arrastran tras de si una maleta, o varias, no deja de impresionarte. Muchas veces me siento en una terraza de algún bar, de los muchos que pueblan Barcelona, y veo pasar no a la gente, no. No miro sus ojos o sus caras, me quedo absorta mirando sus maletas. Y me imagino sus vidas, sus prisas, sus sueños, traducidos y encerrados a la vez en esa pequeña caja con ruedas. No hay un viaje sin maleta. Por pequeña o modesta o simple que sea.

De todos los rituales que acompañan a un viaje, preparar la maleta es sin duda el momento clave. Es entonces cuando de verdad sentimos el hormigueo. Pero, así como al escritor frente a la hoja en blanco, ¿ no les da un poco de pánico ese rato frente a la maleta vacía?  Aún después de muchas maletas de ida y venida, ese momento lo retraso todo lo que puedo porque me da pánico. Qué llevar, qué no llevar, qué esta permitido y dónde esta permitido y cuánto esta permitido. OMG!

Hemos recogido cinco consejos de expertos viajeros para que la maleta no se convierta en un peso muerto que arruine tu viaje.

1 Menos es más.

Es una premisa que debes recordar. Selecciona una primera tanda de cosas que quieres llevar y aplica la premisa. Menos cosas. Más espacio. Suprime esas prendas que llevas por si acaso. Haz un cronograma de días y actividades, lleva lo que seguro vas a necesitar. Repasa el orden: ropa interior, pantalones/falda o vestido, camisa/blusa/franela, zapatos, accesorios.

Recurre a las piezas clásicas que son fáciles de combinar. Recuerda que estando de viaje seguro comprarás algunas prendas, ¡déjales espacio!

2 Frío o calor

Si conoces tu destino, puedes consultar el tiempo que esta previsto para las fechas en que viajas. La época del año es sin duda la mejor referencia. Ajusta tu ropa al clima.

3 Noches de Fiesta

Nuestros itenerarios de viaje suelen incluir algunas noches de fiesta. O algún evento de gala. Pero no necesitas todo tu guardarropa. Escoge como máximo dos combinaciones con las que te veas fabulosa y te sientas cómoda. Si son piezas combinables entre sí, aún mejor. Selecciona un juego de accesorios que vayan a juego y listo. No olvides los zapatos en conjunto.

4  Los zapatos

Debes considerar al menos un par de repuesto a los que llevarás al salir. Deben ser cómodos. Es mala idea llevarse zapatos nuevos a un viaje. Busca entre tu armario los que sean de unos tonos más neutros, que protejan el pie, más fáciles de combinar o que combinen con todo. Pero sobre todo deben ser cómodos.

5 Los imprescindibles

Toda maleta debe tener un bañador. No importa si vas a esquiar. Siempre puede haber una ocasión, bien sea en el hotel  o en el destino. Y todas sabemos lo difícil que es encontrar un bañador que nos favorezca.

Tampoco puedes dejar nunca nunca un cargador universal para tus equipos electrónicos.

Aunque vayas a un destino de calor, en verano, y tu ropa sea ligera, nunca dejes de llevar una rebeca o un jersey liviano, para las noches o lugares con aire acondicionado.

Conviene no dejarse las sandalias de goma para la ducha. Inclúyelas en el kit de baño y aseo personal.

Por supuesto, un pequeño neceser con aguja, hilos negro, blanco, marrón. Un par de botones. Tijeras. Dedal. Eso sí, recuerda que no debe ir en la maleta de mano.

Tu accesorio de primeros auxilios, con tiritas, pastillas contra el mareo, analgésicos y otros medicamentos contra males frecuentes en el viaje.

Pasaporte en regla, pasajes, dinerito, y, ahora que ya la tenemos lista, maleta en mano. ¡Y buen viaje!

Rosa

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