Turismo alternativo.

Turismo alternativo.

Este turismo se ha constituido en una nueva forma de disfrutar del tiempo libre. El contacto con la naturaleza, la paz del paisaje y lo agreste del terreno provocan que el visitante se ubique en otra perspectiva para comprender el mundo que los rodea y también para redescubrirse a si mismo.
Se trata de una modalidad de turismo respetuoso por la naturaleza, basada en la actitud, en la conducta, en el compromiso que debe asumir la humanidad en cuanto a la conservación.

El turismo alternativo es una conjugación de turismo natural, de aventura, etnológico, místico etc. Enriqueciendo la cultura tanto espiritual como física.

Tipos de turismo alternativo.

Turismo etnográfico.

En este contexto, es necesario destacar los esfuerzos de comunidades indígenas y campesinas por aprovechar sus recursos naturales, integrando a sus tareas productivas actividades de turismo alternativo que no sustituyan ni alteren su estilo de vida tradicional.

Visita a los Sami en Noruega. El último estado natural de Europa.

El territorio donde viven los sami se conoce como Sápmi, y se considera que los primeros pobladores llegaron aquí hace 11.000 años. Ahora son una cultura reconocida con su propio parlamento, programa de televisión y dibujos animados.

Su nombre significa ‘gente que está unida’ y muchos de sus integrantes siguen viviendo en pequeñas comunidades en el Círculo Polar Ártico. Pese a las prohibiciones del pasado, los Sami mantienen una cultura propia y se extienden por Suecia, Noruega, Finlandia y Rusia. Es una de las culturas nómadas más antiguas del mundo, y es fácil encontrarlos paseando renos entre auroras boreales. ¿Quieres conocer más sobre este pueblo nórdico?

Para conocer un campamento sami original, puedes visitar la localidad sueca de Arvidsjaur. Aquí se puede entrar en Lappstaden, una ciudad-iglesia que se creó en 1607 y se compone de 80 cabañas. Es el lugar donde se celebra el Stormstamning, una fiesta que reúne al parlamento lapón el último fin de semana de agosto.

Dormir en un Lavvu.

Son las cabañas circulares tradicionales, y es relativamente fácil dormir en ellas. Bajo un manto estrellado, por ejemplo el de la altiplanicie de la meseta de Finmark en Noruega, se puede experimentar de primera mano el ritmo de vida sami.

La cultura de la naturaleza.

Para los sami el contacto con la naturaleza es primordial y, pese a todos los intentos de cristianización por los que han pasado, siguen venerando a dioses naturales y tienen una religión panteísta con toques cristianos.

Días infinitos.

El clima del norte de Escandinavia es uno de los más sorprendentes. En verano podemos experimentar el sol de medianoche, un fenómeno natural por el que nunca anochece. El campamento sami de Njarka, situado junto al lago Häggsjön en Suecia, es un buen lugar para vivirlo.

Cielos verdes.

A partir de octubre, la experiencia de conocer a los sami confluye con otra: ver impresionantes auroras boreales cubriendo los cielos escandinavos. Aunque ellos están bastante acostumbrados, nosotros no podremos dejar de mirar al cielo.

 Trajes coloristas.

Los vestidos, zapatos y sombreros se llenan de bordados rojos, amarillos y azules en una vestimenta llena de vitalidad que contrasta con el paisaje gélido. Los trajes se llaman kolt y llevan complementos elaborados con pieles de reno.

La actriz que encarnara a Bridget Jones, Renee Zellweger, es de descendencia sami, en concreto de padres suizos y sami-noruegos. Lo sabías?